Hágase esa pregunta a sí mismo:
- ¿Coma sin acento?
- No, “Coma sin acento” - respondo
- Pero, ¿con o sin coma?
- No, “Coma sin acento” – insisto
- ¿Cómo?
- ¡Correcto! Pero “…sin acento” – exclamo
- ¿Y el acento?
- Pues, no se lo “coma” - aclaro
- Entonces… ¿como sin acento?
- Exacto “Coma sin acento”
… y por allí va la cosa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario